10 consejos para cocinar tus recetas ecológicas

Los cereales integrales son la base de una dieta equilibrada, fuente de vitalidad y energía. Nutren el sistema nervioso, nos centran y dan estabilidad emocional. Arroz, quinoa, mijo, avena, trigo…

Servir una pequeña cantidad de semillas y frutos secos aportará los minerales y vitaminas necesarios para evitar carencias. Recomendamos triturar el sésamo o consumirlo triturado con sal (gomashio)

Las algas son un alimento altamente mineralizante. Contienen de 10 a 20 veces más minerales que las verduras terrestres, la mayoría eliminan metales pesados tóxicos y radiactivos del cuerpo.

Los aceites poli insaturados de primera presión en frío incluidos en una dieta equilibrada, ejercen un poderoso efecto sobre nuestra salud mejorando el metabolismo. Combina lino, sésamo y aceite de oliva extra virgen en la cocina.

Combina cereales integrales y legumbres en una misma comida y consigue una proteína completa de alto valor biológico, limpia, sin toxinas ni residuos. Acompáñarlos de sésamo, rico en triptófano.

Un exceso de grasa saturada de origen animal provoca el envejecimiento de la piel. La proteína que proporciona elasticidad a los tejidos es la vegetal o la combinación de un cereal + una legumbre + una semilla.

Las melazas de arroz, cebada o maíz polisacáridas son un sustituto excelente a los azúcares refinados.

Beneficios del miso: revitaliza, potencia la digestión, regenera la flora intestinal, bueno para la belleza de la piel y cabello, produce buena calidad de sangre. Consúmelo varias veces por semana en sopas.

Durante los meses fríos lo más recomendable es combinar ensaladas con verdura escaldada, salteada, al vapor o al horno y frutas al horno, compotas, etc… que generan más calor y bienestar.

Consejos de la OMS: Recupera los cereales integrales, aumenta el consumo de frutas, verduras, legumbres, frutos secos y aceites de buena calidad y reduce grasas saturadas de origen animal, alimentos procesados y azúcares refinados.