Un libro enseña a quitar «mala hierba» y hacer ecología en tu «jardin mental»

El libro «Ecología Mental para Dummies», de Félix Torán, muestra a un público general cómo eliminar de raíz de nuestro «jardín mental» la «mala hierba», que son las emociones y pensamientos tóxicos, para sustituirlos por «semillas de flores bonitas», que son los pensamientos, emociones y hábitos positivos.
Torán ha explicado a Efe que la ecología mental consiste en un proceso de mejora interior, al que se llama higiene mental, que conecta a la persona cada vez más con el éxito y la felicidad, pero que se aplica de forma no egoísta, recordando que no son entidades asiladas «como el ego quiere hacer creer».
En su libro, presentado en Sevilla, propone una técnica «muy práctica y fácil de llevar a la vida cotidiana» para esa higiene mental, en la que se debe tratar a la mente como si fuera un jardín y, además de sustituir malas hierbas por flores bonitas, hay que protegerlo de las posibles plagas que pueden llegar.
El autor ha asegurado que las personas tóxicas «no son una especie rara» y que además se debe hacer «un ejercicio de humildad» y aceptar que todos «somos o hemos sido alguna vez tóxicos para otras personas».
La ecología mental no consiste en huir o enfrentarse a los hábitos, pensamientos o emociones tóxicas, sino que se debe encontrar la forma de transformarlo en algo que beneficie pero, si no se consigue, hay que alejarse, ha explicado.
Contra la ansiedad (salvo que llegue a límites patológicos), la concentración y ser conscientes de los pensamientos y emociones (mindfullness) ofrece unos resultados «muy positivos» porque la persona se vuelve más serena, incluso ante situaciones adversas del día a día, según Torán.
En este libro también se dedica una parte a encontrar los tres «elementos clave» para mantener la familia: la misión, la visión y los valores, que deben ser «el marco sobre el que las demás piezas encajarán perfectamente».
Para Torán la felicidad «es eterna» pero solo se puede encontrar «en lo único eterno que existe, el momento presente, ya que la absoluta felicidad «no depende de circunstancias externas», mientras que el bienestar es momentáneo.
«La felicidad tiene que ver con ser, y no depende ni de personas, ni de duraciones, ni de circunstancias. Solo se encuentra ahora, en el presente», ha argumentado.
En la búsqueda de los objetivos y metas «tropezaremos algunas veces» porque «quienes triunfan como quienes fracasan tropiezan por igual», ha detallado Torán, quien ve la diferencia en la actitud ante esos momentos, que también trata en su libro.
Fuente; inversión finanzas